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SOTO
VOCE, OPINIÓN A CONTRAPELO.
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Lo que acaba de leer
es un comic realizado sin otra pretensión que la de convertir en
millonarios a sus autores. Fue, justamente, la cercana relación
que me une a estos dos jóvenes, la que hizo que ellos me
pidieran que redactara este texto de presentación. Después de
meditarlo algunos minutos, decidí que la mejor forma de
introducir esta obra era contar la breve historia de sus
creadores, que gracias a mi posición de testigo privilegiado
(ambos han sido clientes de mi peluquería durante diez años),
conozco perfectamente.
Ya desde la niñez, Feliciano, llegaba a mi local con hojas
canzon número tres debajo del brazo y mientras esperaba su turno
se dedicaba a recojer cabellos del suelo y realizar con ellos
collages. Recuerdo uno que me impresionó particularmente, y que
fue el detonante de esta historia. Su nombre era "Mazinger
contra el Chavo" y se trataba de una masa informe de pelos
aplastados contra la hoja y bañados en cola vinílica. Lo
impresionante era ver como ese niño no se desalentaba frente a
su marcada incapacidad para representar los rasgos de Roberto
Gomez Bolaños, e incluso, los del mismo Mazinger. Más o menos
para la misma época otro niño, introvertido e hincha de
Banfield, comenzó a frecuentar mi peluquería. Su nombre era
Alejo y disfrutaba mucho jugando con las revistas que yo tenía
en la sala de espera. Su pasatiempo favorito era tachar algunas
palabras o sílabas de una oración, para formar otra nueva. Por
ejemplo, conservo un periódico donde en un título que rezaba
"Una disputa conmueve a Solano", Alejo demostrando su
precoz brillantes, tachó la primera sílaba de la palabra
"disputa", la sílaba "con" en
"conmueve", la preposición "a", y las
primeras tres letras de "Solano".
Fue entonces, que al descubrir yo las inclinaciones, plásticas
de uno y literarias del otro, supe que los dos jovencitos debían
conocerse. Vale decir, que desde el momento en que los presenté,
los dos comprendieron que uniendo sus talentos llegarían muy
lejos y por eso decidieron dedicarse a la historieta, único
género que englobaba sus dos vocaciones. Los dos niños
crecieron juntos, y después de un fallido intento por
comercializar una novela gráfica llamada "Mazinger se lo
rompe al Chavo", que fue su primera incursión profesional,
crearon esta obra de inmadurez rallana en lo genial que
bautizaron CUATRO SEGUNDOS.
Grandes biografías, hoy: Alejo García Valdearena
Ya por 1984, su
maestra de cuarto grado asombrada por sus precoces muestras de
estilo, distinción y amoralidad, expresó emocionada: "Es
como un Oscar Wilde que no se la morfa". Pero no todo fue
alegría en la vida de Alejo. El niño García Valdearena nació
en el policlínico de Lomas de Zamora en 1975 y tuvo que
combatir, en sus primeros días de vida, contra una inclemente
diarrea; la misma que algunos meses después terminaría con la
existencia del general Francisco Franco en España. Las secuelas
de la terrible colitis estuvieron apunto de sesgar una brillante
carrera en el mundo de la letras. Alejo tardó siete años en
decir sus primeras palabras. Esas primeras tres palabras que
pronunció frente a un plato de hortalizas cocidas que su madre
le presentaba como almuerzo y fueron: "Verdura no,
vieja".
Repuesto de todos sus problemas de salud, Alejo comenzó entonces
a recorrer los tortuosos pasillos de la educación formal, ya sin
sufrir ningún inconveniente, más que alguna paliza ocasional o
alguna "lopa el perro caliente" en un recreo infantil.
Reflejo de un impecable comportamiento académico fue su
nombramiento, mientras se hallaba cursando sexto grado, como
escolta de la bandera nacional del Colegio Nº 1 general San
Martín, de Adrogué. Con este logro, Alejo ve por fin coronada
una carrera de chupa medias que su madre alentaba enviándolo a
la escuela con bermudas de sarga gris, polera y sandalias.
Una ves cómodamente instalado en las incólumes y patrióticas
aulas de la enseñanza secundaria, el co creador de 4 Segundos,
comenzó a dar muestras de su genio comico. Aunque si se le
pregunta lo negara por pura modestia, cuentan quienes fueron sus
compañeros, que Alejo fue el cerebro detrás del famoso e
hilarante chiste que consiste en preguntar a una persona
desprevenida "¿Lo conoces al abogado?", y, tras la
segura respuesta de "¿Qué abogado?", señalar a la
propia zona ubica y rematar "¡El que tengo acá
colgado!".
Una vez superada la etapa secundaria, el García Valdearena
adulto, emprendió con pasión el estudio de un montón de cosas
en las que, guiado por una humildad franciscana, jamás
descolló. Se encontraba, justamente, dedicado al profundo
estudio estético de las alumnas de diseño gráfico de la
Universidad de Buenos Aires, cuando conoció en el bar de ciudad
universitaria a quienes serian sus compañeros inseparables en la
aventura del comic: los señores Feliciano García Zecchín y
Pier Brito.
En la actualidad Alejo divide su tiempo en tres actividades que
considera de vital importancia para el futuro de la historieta
nacional: Investigar al comic como género para intentar ampliar
sus fronteras; editar 4 Segundos; y hacerse el que trabaja para
que a su padre no lo eche de su casa.
Rolo Soto
Crítico de arte y estilista
(biógrafo
oficial del staff de Pipabang comics)
CUATRO
SEGUNDOS es © 1999 de Alejo G.V. - Feliciano G.Z.
Esta página fue creada el 19 de Mayo de 2003 y actualizada por última vez el 5 de
Agosto de 2003.
4 Segundos -
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